Venezuela rechaza imposición de nuevas medidas coercitivas unilaterales desde la UE

La República Bolivariana de Venezuela rechaza categóricamente la decisión del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, mediante la cual impone de manera arbitraria Medidas Coercitivas Unilaterales contra 19 funcionarios del Estado venezolano, incluyendo altos dignatarios y magistrados, integrantes de los Poderes Públicos del país.

Señalar con falsos argumentos a ciudadanas y ciudadanos honorables, como reacción ante la frustración de un grupo de Estados miembros de la Unión Europea por la manifiesta ineficacia de sus acciones para forzar un cambio de gobierno por la fuerza en Venezuela, no es más que otra torpe decisión, cuya única intención apunta a afectar negativamente el diálogo político que se desarrolla en el país.

Venezuela reitera y denuncia el carácter arbitrario de estas pretendidas sanciones, sin asidero jurídico alguno en las normas compartidas del Derecho Internacional. Estas erráticas decisiones revelan además la incapacidad del Bloque europeo para entender, aceptar y respetar la voluntad del pueblo venezolano y deja en evidencia, una vez más, su anacrónica política intervencionista e injerencista hacia Venezuela.

Cabe destacar que esta decisión ilegal de la UE representan una suerte de arrogante afrenta a la Organización de las Naciones Unidas, instancia que, hace pocos días, a través de su Relatora Especial sobre Medidas Coercitivas Unilaterales del Consejo de Derechos Humanos, ha exigido que Estados Unidos y a la Unión Europea el levantamiento de las sanciones unilaterales contra Venezuela, ante los devastadores y evidentes efectos que producen en el disfrute de los Derechos Humanos de toda la población venezolana.

La República Bolivariana de Venezuela hace un nuevo llamado a la Unión Europea para que cese su sistemática agresión contra el pueblo venezolano y abandone, de una vez por todas, los vestigios y pretensiones neocoloniales en su aproximación a América Latina. Venezuela aspira que el fracaso en los planes intervencionistas genere una profunda reflexión y rectificación en el seno de los gobiernos europeos, que permita establecer nuevas relaciones de respeto mutuo para la reconstrucción de la confianza necesaria que la UE tanto se empeña en destruir.

Caracas, 22 de febrero de 2021